El tiempo continua inexorable
mientras yo siento que no avanzo,
que aro en el mar una vez y otra,
y sigo sin obtener un resultado
que valga la pena para mi y los que quiero;
entonces me vienen las angustias,
el desear no estar, desaparecer,
quitarme la vida,
pero reconozco que no soy capaz,
que no tengo cojones para ello
o quizá si, si los tengo pero para seguir,
para esforzarme pese a lo que cuesta,
para seguir intentando reir,
incluso llorar;
quizá sea que siempre he pensado
que es mucho más fácil quitarse la vida
que sentir el dolor y la alegría de tenerla;
no soy valiente más aquí sigo y seguiré,
por mi pequeña, por ti,
por los que quiero y me quieren,
pero sobre todo por mi,
para poder seguir entregando a los demás;
y continúo y continuaré intentando
arar y construir hasta en el propio mar.
Habana, ciudad de contrastes increíbles; Habana, capital de tu isla en forma de caimán, Habana, paraíso ultramoderno del turismo Habana, con tus grandes barrios de obreros, Habana, con tus características vallas publicitarias Habana queridísima, Habaguanex de tus indígenas,
de calles estrechas y adoquinadas
donde abundan antiguas mansiones coloniales
en tu casco histórico;
ciudad donde fluyen amplias avenidas
junto a casas modernas y altos edificios
en tu parte más cosmopolita;
con tu malecón de más de 6 kilómetros frente al Atlántico
que va desde la Punta hasta la Chorrera.
la llamada "Llave del Nuevo Mundo",
otrora baluarte inexpugnable a los piratas
con el sistema defensivo y fortificado
más importante de América,
con tus castillos de la Punta, la Fuerza,
Los Tres Reyes del Morro, Atares y del Príncipe,
la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña,
el Torreón de la Chorrera,
la antigua muralla que te protegía por tierra
y de la que apenas quedan vestigios,
para terminar con la ya desaparecida
cadena de hierro de muy gruesos eslabones
que cerraba la entrada o salida de los buques en la bahía
poco antes del mítico cañonazo de las 9 de la noche
que se sigue realizando por tradición y con gran ceremonia.
donde se entremezclan diariamente
turistas, proxenetas, prostitutas y gigolós
junto a niños, estudiantes, trabajadores y ancianos;
donde es habitual ver coches modernos
y coches que tienen más de 40 años
que se mantienen circulando por tus calles;
tus autobuses siempre colapsados de pasajeros,
pasajeros que para un trayecto de 15 minutos
pueden tener que esperar 45 por el autobús
y del cual perfectamente bajan 5 personas
pero solo se les permite subir a 4
porque es el conductor quien lo decide.
de gente sencilla y humilde,
también con tus repartos residenciales
donde viven los más favorecidos;
con tu "Plaza de la Revolución" en la que Fidel
es capaz de reunir a casi la mitad de tu población
en sus "kilo horarios" discursos para terminar
siendo aplaudido y vitoreado como un héroe
y pasadas unas horas ser maldecido él y el gobierno
por esa misma multitudinaria masa poblacional
producto de los problemas tan acuciantes que tiene el país.
de "¡Socialismo o Muerte, Venceremos!" o,
"¡Comunismo Si, Imperialismo No!",
pero tu gente sigue viviendo del mercado subterráneo
para poder llegar a final de mes
ya que el salario promedio no rebasa los 15 dólares
y el kilogramo de carne de cerdo ronda los 2
al igual que el litro de leche;
sin embargo, tu gente sonríe, baila,
sigue abarrotando tus azules playas,
gastando bromas, cantando y hasta divirtiéndose
bajo ese Sol tuyo que hace tener la ropa
pegada al cuerpo del sudor durante el día,
y en las noches los ventiladores en su girar
entregan aire fresco en tu "invierno"
o ese aire caliente y denso en verano
que apenas ayuda a dormir por el calor.
mi San Cristóbal de la Habana,
con tu Cristo imponente a la entrada del puerto,
Habana de la que me siento honrado y orgulloso;
en la que la palabra PATRIA cobra una fuerza,
un sentido y una magnitud insospechadas;
donde crecí y me eduqué hasta ser adulto,
en ti viví mis primeros amores y desamores,
mis no pocos fracasos y alguna que otra victoria;
hace ya varios años que vivo lejos de ti,
pero te pienso infinitamente mucho más
de lo que te nombro, hablo o escribo,
aun así,
siempre te recuerdo y llevo conmigo.
No sé si de tanto llorar terminen por secarse mis lágrimas pues no puedo evitar hacerlo a diario. Quizá tanto sentir la soledad al no estar junto a mi quienes amo y quiero me hacen parecer un hombre triste, más sería bueno que no os equivocarais. Mal encaminado va quien piense al leer estas primeras líneas que merezco lástima y compasión, eso es algo que no preciso ni tolero, lo que persigo escribiendo es que comprendáis mis sentimientos y los pensamientos que habitan en mi mente. El no tener prácticamente nada me permite valorar y aquilatar en su justa medida las poquísimas cosas que voy logrando y disfrutar a raudales de las sencillas. Es probable que mi situación en los últimos meses haya conseguido que por fin madurara una parte de mi ser que me era necesaria y antes no había obtenido. Claro que en múltiples ocasiones necesito un abrazo, una mirada, a los amigos, una palabra de apoyo o aliento, un beso y también una sonrisa, pero me alegro infinitamente de estar aquí tal cual soy y me he ido forjando. De equivocarme, aprender y corregirme, de levantarme, recomenzar o continuar, de saber que merece la pena, y mucho, seguir insistiendo ya que el amor en todo su ámbito es lo que me aferra a la vida.
"Mariposa" es una canción maravillosa del cantautor cubano Pedro Luis Ferrer, además de que es un virtuoso de la guitarra. Pedro Luis es uno de los más prolíferos compositores cubanos y uno de los más querido en Cuba por las letras que llevan sus canciones. La canción se hizo especialmente famosa en Cuba en la voz de Miriam Ramos, una de las mejores voces de la cancionística cubana y la voz de oro del famoso Movimiento de la Nueva Trova cubano. He estado buscando la canción en You Tube, ya fuera interpretada por Pedro Luis o por Miriam pero lamentablemnte no está. No obstante os dejo con la letra de la misma para que la conozcáis.
Mariposa me retoza la canción junto a la boca
y tu imagen me provoca florar en ti mariposa,
un lamento me reposa como un mar de juramento,
en tu figura yo encuentro la existencia de las flores
porque perfecta en amores te siento como un lamento,
porque perfecta en amores te siento como un lamento.
Mariposa cual llorosa canción que en ti se hace calma
vienes calmándome el alma con tu volar mariposa,
la libertad de una rosa es vivir en la verdad,
yo sé que hay felicidad en cada flor que te posas
me lo dijeron las rosas: eres tú su libertad,
me lo dijeron las rosas, eres tú su libertad.
¡Ay mariposa!
Contigo el mundo se posa en la verdad del amor
sé que en el mundo hay dolor, pero no es dolor el mundo,
sé que en el mundo hay dolor, pero no es dolor el mundo.
Soy tu amigo, soy testigo de cómo sin daño vives,
eres la paz, tú persigues al que te mata al amigo,
en tu dulzura me abrigo y entrego mi mente pura
así la vida me dura eternamente la vida,
y no hay una sola herida que no detenga dulzura,
y no hay una sola herida que no detenga dulzura.
Tu paz me llena no hay pena que pueda acabar contigo,
el amor es un amigo que trae paz y que te llena,
por mi aliento cada vena que por el cuerpo presiento
es como un sol que no intento apagarlo con tristeza
porque pierde la belleza del amor y del aliento,
porque pierde la belleza del amor y del aliento.
¡Ay mariposa!
Contigo el mundo se posa en la verdad del amor,
sé que en el mundo hay dolor, pero no es dolor el mundo,
Sé que en el mundo hay dolor, pero no es dolor el mundo.
Un rabino mantuvo una conversación con el Señor acerca del Infierno y el Cielo.
- "Te mostraré el Infierno". - Dijo el Señor.
Lo condujo a una habitación en medio de la cual había una mesa redonda muy grande. La gente sentada a su alrededor estaba hambrienta y desesperada. En el centro de la mesa había un gran puchero de cocido, que bastaría, y sobraría, para alimentarlos a todos. El olor del cocido era delicioso y al rabino se le hizo la boca agua. La gente alrededor de la mesa sostenía cucharas con mangos muy largos. Todos habían descubierto que era posible llegar hasta el puchero para tomar una sola cucharada de cocido, pero como el mango de la cuchara era más largo que el brazo de la persona, no podían llevarse la comida a la boca. El rabino se dio cuenta que el sufrimiento de aquellas personas era terrible.
- "Ahora te mostraré el Cielo." - Dijo el Señor.
Entraron en otra estancia exactamente igual a la primera. Allí estaba la misma gran mesa redonda y el mismo puchero de cocido. Las personas disponían también de las mismas cucharas de mango largo, pero aquí estaban todas bien alimentadas y rollizas, reían y hablaban entre sí. Al principio, el rabino no pudo comprender.
- "Es muy sencillo, pero exige un poco de habilidad.- Dijo el Señor. - Ellos han aprendido a alimentarse los unos a los otros."
para que me entre la vida en su infinidad de formas;
pondré carteles en cada uno de los puentes
anunciándole feliz cobijo a la esperanza;
que transiten hacía la luz por ellos, las ganas de hacer bien,
los errores, si con ellos vienen la honestidad y la confianza
junto a todo aquel que en sus labios traiga una sonrisa
y en su camino también lleve su cuota de dolor y lágrimas.
Voy a agrupar cada uno de mis sueños no cumplidos
para esparcirlos en todos los sentidos del aire;
junto a cada una de las fantasías y cuentos
que para mi hija poseo y tengo para entregarle
y así, llenarme del inmenso placer de su cariño,
de sus abrazos y su voz diciéndome: "papá te quiero";
y volverán todos ellos en otras brisas del viento
convertidos en realidad con el paso del tiempo.
Voy a seguir amando aunque no esté conmigo,
a la mujer que me ha enseñado a amar como hombre
y que por mis errores alejé de mi lado;
aunque ese amor sea hoy día como la Hidra de Lerna
deshaciéndome y haciéndome una y otra vez;
envenenándome y dándome el elixir de la vida
al mismo tiempo y en el centro del alma;
sin mayores pretensiones para ofrecerle
como no sean mi capacidad de amarla
y lo que construya con mi sudor y mi esfuerzo.
de infortunios, de fracasos y derrotas;
de nostalgias que habitan sin dar calma,
de tristezas donde quiera que las haya.
Acumulo palabras maldichas
y también las mal interpretadas;
los errores que vosotros cometéis
y también todas las intolerancias.
Quiero que me déis si les es necesario,
cualquier síntoma de flaqueza o de cansancio;
las lágrimas que vosotros derraméiís
junto a vuestros silencios más atribulados.
Unjo a todos con el mayor de mis deseos,
que seáiís felices pese a los infortunios;
que meditéis que un fracaso no es el fin del mundo
y levantarse siempre es un proceso duro y esforzado.
Estimulo a cuantos lo necesitéis
a ver la luz aunque el camino en sombras sea largo;
a no cejar cada vez que erréis
pues saber rectificar nos hace más humanos.
Les ofrezco siempre que vosotros lo queráis,
mi hombro y mis palabras de consuelo;
sin distinción de sexos o de raza,
independientemente del credo que profeséis;
ya que les invoco sin dudarlo ni un segundo,
que aprendan a perdonar y saber pedir perdón;
que comprendan a quien se equivoca
pues también podemos ser los equivocados;
que seáis humildes y sencillos
pues ello os dignifica ante los otros
mientras que la soberbia solo os destruye;
a no criticar sin conocer las circunstancias
para no dar pie a los equívocos y la falta de entendimiento;
a ser pacientes para conseguir lo que queréis
sin dejar de hacer por conseguirlo;
a entregar sin esperar provecho alguno
para cuando os den una sonrisa sea el mayor de los regalos;
que no dejéis de creer en vuestros sueños
y de sentir la vida en las entrañas
igual que la esperanza en vuestras almas.
Los sueños son como el viento: los sientes, Los sueños los generamos cuando lloramos, Los sueños nos inspiran a crear, Los sueños convierten al mendigo en rey, Sólo aquel que sueña podrá proyectar planes
- ¿De qué tamaño es el universo?
Mientras le acariciaba la cabeza, el abuelo miró al infinito y le contestó:
- El universo tiene el tamaño de tu mundo.
Confuso, el niño volvió a preguntar:
- ¿ Y de qué tamaño es mi mundo?
A lo que el abuelo le respondió:
- Tiene el tamaño de tus sueños.
pero no sabes de dónde vienen ni adónde van.
Nacen como flores en el campo del intelecto
y crecen en los valles secretos de la mente.
Infunden sentido a la existencia,
insuflan energías renovadas,
y brotan cuando besamos a la persona amada.
jugamos,cantamos, hablamos, callamos.
Ellos bullen cuando nace un hijo,
cuando hacemos un nuevo amigo,
cuando nos aplauden o abuchean.
Surgen cuando se extingue la vida,
se disipa la alegría, se pierde la esperanza.
nos alientan a superarnos,
nos dan valor para conquistar.
Si nuestros sueños son débiles,
no apreciaremos las flores en primavera,
ni veremos el rocío en la mañana,
y nuestros romances no tendrán emociones.
y no tenerlos transforma al millonario en mendigo.
Hacen jóvenes a los viejos,
y su ausencia hace viejo a los jóvenes.
Que los tímidos tengan arrebatos de osadía
y que los derrotados en cualquier sentido
sean constructores de oportunidades.
cuya realización
mejorará su situación en el mundo.
Sólo aquel que sueña puede progresar,
porque los sueños son la puerta abierta
que deja tu mente para que seas feliz.